«Un plan es una lista de acciones organizadas en una secuencia cualquiera que se considere que va a alcanzar un objetivo».

– John Argenti, consultor de administración

¿Qué debe conseguirse en este paso?

  • La identificación y evaluación de acciones de gestión alternativas para lograr el escenario espacial preferido para la zona espacial marina;
  • La identificación de criterios para seleccionar acciones de gestión alternativas; y
  • Un plan de gestión espacial marina integral, incluido, en caso necesario, en un plan de zonificación.

Introducción

Una vez elegido un escenario espacial preferido o un futuro alternativo (Paso 6, Análisis de las condiciones futuras), entonces esta fase final de la planificación responde a la pregunta: ¿Cómo lo hacemos?

Debe elaborarse un plan de gestión espacial marina para identificar acciones de gestión específicas que tengan como resultado el futuro deseado a través de acciones de gestión explícitas que determinen la ubicación y el calendario de las actividades humanas. El plan de gestión espacial marina no es un fin en sí mismo, sino un comienzo para la aplicación de los objetivos y metas deseados.

El plan de gestión espacial marina debe ser una declaración política de la autoridad o autoridades gestoras responsables, en colaboración con otras agencias clave responsables de cada sector. Debe presentar una visión integrada de los aspectos espaciales de las políticas sectoriales específicas de las áreas de desarrollo económico, transporte marítimo, protección medioambiental, energía, pesca y turismo. El plan de gestión espacial marina debe estar estrechamente integrado en los programas de inversión pública, debe destacar la dimensión espacial (y temporal) de la gestión integral, y debe indicar dónde encajan las acciones de gestión marina y dónde no.


DEFINICIÓN. Un plan de gestión espacial marina es un documento exhaustivo y estratégico que establece el marco de trabajo y la dirección de las decisiones relativas a acciones de gestión específicas. Deberá identificar cuándo, dónde y cómo las acciones de gestión conseguirán los resultados deseados (metas y objetivos), especialmente la visión espacial marina preferida.



El plan de gestión espacial marina guía el desarrollo ecológico, social y económico de la zona de gestión marina, incluyendo el espacio aéreo, la superficie, la columna de agua y las tierras sumergidas.

El proceso de elaboración y aprobación del plan de gestión espacial marina comprende las siguientes tareas:

  • identificar acciones de gestión espacial y temporal alternativas;
  • especificar criterios para la selección de acciones de gestión espacial marina;
  • desarrollar un plan y un reglamento de zonificación, si es necesario o deseable;
  • evaluar el plan de gestión espacial marina; y
  • aprobar el plan de gestión espacial marina.

A continuación se analiza en más detalle cada una de estas tareas. La lista a continuación especifica lo que debe incluir un plan de gestión espacial marina en general.

  • una descripción de los límites del área de la PEM, así como un año base y un período de tiempo específicos del plan;
  • los principios, las metas y los objetivos de gestión espacial del plan;
  • una descripción de un futuro o escenario preferido: una representación gráfica de la visión del desarrollo físico y la conservación de la zona de gestión marina;
  • las acciones de gestión necesarias para alcanzar el futuro o el escenario preferido;
  • un plan de puesta en marcha que incluya un calendario para las acciones de gestión necesarias para llevar a cabo el plan (quién hace qué y cuándo); y
  • los requisitos de financiación del plan integral y un plan financiero que establezca las fuentes de financiación.

Una de las finalidades del plan de gestión espacial marina es guiar y coordinar las propuestas de desarrollo futuro y establecer una referencia general más detallada de la zonificación, la regulación y los permisos. Por ejemplo, el plan de gestión espacial marina debería ayudar a los futuros promotores del sector privado a estudiar la probabilidad que tienen de obtener los permisos para desarrollar el espacio marino; un plan de zonificación podría establecer las limitaciones y las condiciones de dicho desarrollo.

El plan de gestión espacial marina debería guiar la posterior zonificación y regulación, así como el uso de otras medidas de gestión, pero el grado de prescripción debe depender de las condiciones locales. Por ejemplo, si las instituciones regionales y locales de gestión marina no están bien establecidas o carecen de capacidad, el plan de gestión espacial marina puede jugar un papel primordial a la hora de guiar el desarrollo hasta que se creen planes de zonificación más detallados. En cualquier caso, el plan de gestión espacial marina debería adoptar un enfoque minimalista centrado en las prioridades, los retos clave y los lugares en los que se prevé un cambio. Resulta de poca utilidad intentar conseguir una integración completa de los planes sectoriales que es claramente inalcanzable. El objetivo debería ser lograr el consenso en las acciones prioritarias. Cuando esto no pueda lograrse, es importante asegurarse de que todos los grupos de interés son conscientes de las consecuencias previstas de dicha falta de acción.

En cualquier zona de gestión espacial marina hay:

  • muchas combinaciones posibles de productos y servicios que pueden producirse a lo largo del tiempo (véase Conceptos y terminología para ver ejemplos de productos y servicios de zonas marinas); y
  • muchas posibles acciones de gestión espacial y temporal que pueden tener como resultado los productos y servicios deseados.

El número de posibles combinaciones de acciones de gestión puede ser muy elevado. Es imposible, e innecesario, analizar todas las posibilidades. En la mayoría de las situaciones, el conocimiento existente reducirá el número de opciones. O el proceso político puede establecer limitaciones. Por ejemplo, podría decidirse la creación de una gran zona marina protegida, o de una red de ZMPs que pueda limitar la producción de otros productos y servicios de la zona.

¡RECUERDE!

Un objetivo muy importante de la planificación es ampliar la gama de alternativas que se tienen en cuenta a la hora de formular las acciones de gestión. A menudo, los objetivos de la PEM no se consiguen, o se consiguen a un coste sustancialmente mayor de lo necesario, porque los responsables de planificación y los responsables de la toma de decisiones se limitan a tener en cuenta solo unas cuantas acciones de gestión, como, por ejemplo, la zonificación.

TAREA 1. IDENTIFICAR MEDIDAS, INCENTIVOS Y REGÍMENES INSTITUCIONALES ALTERNATIVOS PARA LA GESTIÓN ESPACIAL Y TEMPORAL

Medidas de gestión

Una vez identificado el futuro escenario espacial deseado (Paso 6, Análisis de las condiciones futuras), se deben identificar medidas de gestión espacial específicas que permitan alcanzar esa visión futura.


DEFINICIÓN. Una medida de gestión espacial (y temporal) es un medio para obtener los productos y servicios deseados (especificados mediante metas y objetivos) de una zona de gestión marina. En ella se especifica cómo, dónde y cuándo deberían tener lugar las actividades humanas.


Las medidas de gestión espacial solo afectan a la distribución espacial (y/o temporal) de las actividades humanas. También deben emplearse otros tipos de acciones de gestión para gestionar las actividades humanas, tale como: 1) medidas para las entradas; (2) medidas para los procesos; y (3) medidas para los productos o resultados.

Ejemplos de acciones de gestión marina

Acciones de entrada: acciones que especifican aportaciones a las actividades humanas en una zona de gestión marina

  • limitaciones de la actividad y capacidad pesquera, por ejemplo, número de buques autorizados a pescar;
  • limitaciones del tamaño del buque de transporte o de la potencia;
  • limitaciones de la cantidad de fertilizantes y plaguicidas utilizados en las tierras agrícolas.

Acciones de proceso: acciones que especifican la naturaleza del proceso de producción de las actividades humanas en una zona de gestión marina

  • especificación del tipo de aparejo de pesca o del tamaño de la red;
  • especificación de la «mejor tecnología disponible» o «mejor práctica medioambiental»;
  • especificación del nivel de la tecnología de tratamiento del agua.

Acciones de producto: acciones que especifican el producto de las actividades humanas en una zona de gestión marina

  • limitaciones de la cantidad de contaminantes vertidos a una zona marina;
  • limitaciones de capturas y/o capturas accesorias admisibles;
  • limitaciones de tonelaje en la extracción de arena y grava en la zona marina.

Acciones espaciales y temporales: acciones que especifican dónde y cuándo pueden llevarse a cabo actividades humanas:

  • especificación de zonas prohibidas para la pesca u otras actividades humanas ;
  • designación de zonas preventivas o zonas de seguridad;
  • designación de zonas marinas protegidas ;
  • zonificación de zonas para usos específicos, por ejemplo, defensa, parques eólicos, extracción de minerales, eliminación de residuos, transporte marítimo, acuicultura;
  • zonificación de las áreas por objetivos, por ejemplo, zonas de desarrollo, zonas de conservación, zonas de usos múltiples.

La experiencia en varios países demuestra que la planificación espacial marina suele llevarse a cabo a través de las autoridades gestoras existentes, responsables de un sector, interés o actividad en concreto (véase el Paso 1, Determinación de la autoridad competente). Por lo tanto, es probable que la mayoría de las acciones de gestión espacial estén dirigidas a un único sector. A continuación se incluyen ejemplos de acciones de gestión espacial por sectores concretos.

Una acción de gestión que funciona: un gran beneficio ecológico a bajo coste

En la bahía de Massachusetts en 2007, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), la Guardia Costera de Estados Unidos y los grupos de interés trabajaron con la Organización Marítima Internacional para cambiar las rutas de navegación del puerto de Boston con vistas a evitar las altas concentraciones de ballenas jorobadas, francas y otras ballenas en peligro de extinción. Este cambio redujo el riesgo de colisionar con ballenas francas en aproximadamente un 58 % y con otras ballenas en más de un 80 % y brindó un entorno más seguro para los barcos aumentando la duración del trayecto de los barcos entre solo 10 y 22 minutos. El cumplimiento de las nuevas rutas de navegación es casi del 100 %.

Con una acción de gestión de PEM se consiguió un beneficio ecológico real a un coste muy bajo para el transporte marítimo. NOAA Fisheries calcula que los estadounidenses están dispuestos a pagar 4 380 millones de dólares anuales para salvar a la ballena franca del Atlántico Norte actualmente en peligro de extinción.

Más recientemente, Noruega también ha cambiado sus rutas de navegación para reducir el riesgo de que los posibles vertidos de petróleo, ya sea derrames o descargas operativas, lleguen a aguas costeras y hábitats sensibles.

Incentivos

Una pregunta fundamental del plan de gestión espacial marina es: ¿cómo se puede conseguir que las actividades humanas hagan lo necesario para conseguir el mix de productos y servicios deseado en la zona de gestión marina, según lo previsto en las metas y objetivos del plan de gestión?

Va a necesitar incentivos para llevar a cabo las acciones de gestión y alcanzar los resultados deseados.


DEFINICIÓN. Los incentivos son los medios positivos y negativos que inducen a la acción en la puesta en práctica de las acciones de gestión.


Existen dos tipos de incentivos: 1) incentivos económicos; y 2) incentivos no económicos.

Los incentivos económicos incluyen subvenciones de gobiernos nacionales y/o estatales o provinciales, recargos sobre los insumos de producción como los fertilizantes y la energía, recargos por contaminación, tasas de usuario, tasas de acceso, tasas por licencia, derechos de paso, tasas de desarrollo y tasas de permisos.

Los incentivos no económicos pueden clasificarse como:

  • normativos;
  • asistencia técnica;
  • educación e información pública; y
  • aplicación de sanciones.

La regulación impone, entre otras cosas, limitaciones a la actividad y capacidad pesquera, limitaciones al uso energético, limitaciones a la cantidad de fertilizantes y pesticidas utilizados en tierras agrícolas, especificaciones de las artes de pesca, especificaciones de la tecnología para el tratamiento de residuos, limitaciones a los vertidos de contaminantes, limitaciones a las capturas admisibles, limitaciones a la extracción de arena y grava.

La asistencia técnica implica ofrecer información sobre las acciones de gestión, los costes de reducir la pérdida de hábitats y los costes de adaptación a los cambios del nivel del mar, etc.

La educación y la información pública abarcan aspectos como la información al público sobre: vertidos contaminantes o daños medioambientales provocados por operaciones marinas individuales; las distintas opciones consideradas en relación con la gestión de las zonas marinas; la identificación de buenas o malas conductas, como los «peores contaminantes del año».

Las sanciones incluyen acciones civiles, como procedimientos administrativos, multas, anulación de licencias o permisos, órdenes judiciales contra ciertas acciones, imposibilidad de hacer negocios con agencias gubernamentales; y sanciones penales, como penas de cárcel (véase también el Paso 8, Implementación del plan).

Régimenes institucionales

Por último, la PEM implica múltiples actividades humanas y, por lo general, implica a múltiples agencias de gestión, posiblemente a diferentes niveles de gobierno. Algunos aspectos cruciales por lo que respecta al régimen institucional para la gestión de una zona marina son: 1) designar qué institución o instituciones realiza qué tareas de gestión espacial; y 2) cómo se integran las instituciones responsables de llevar a cabo las tareas.

El problema de la integración institucional se refiere no solo a la zona de gestión marina, sino también a las agencias de las zonas «aguas arriba» de la zona marina, es decir, las zonas costeras y las cuencas costeras.


DEFINICIÓN. Un régimen institucional especifica qué instituciones tienen la autoridad de aplicar ciertos incentivos para llevar a cabo ciertas acciones de gestión. En él se asignan responsabilidades de las distintas tareas de la PEM a las agencias públicas y, en algunos casos, entre las agencias públicas y las entidades privadas.


Las medidas de gestión, los incentivos y los régimenes institucionales deben especificarse claramente en el plan de gestión espacial marina, o en un plan de puesta en marcha adjunto (véanse los planes de los Países Bajos o Abu Dhabi en Documentos clave de la PEM).

TAREA 2. ESPECIFICAR LOS CRITERIOS PARA SELECCIONAR ACCIONES DE GESTIÓN ESPACIAL MARINA

Del mismo modo que existirán diferencias entre los grupos de interés por lo que respecta a la importancia relativa de los problemas u objetivos que deben alcanzarse mediante la planificación espacial marina, pueden existir diferencias en sus puntos de vista respecto de los criterios que deben utilizarse para evaluar las acciones de gestión alternativas que constituirán la esencia del plan de gestión.

En el cuadro a continuación se incluyen algunos criterios, cuyas combinaciones pueden utilizarse para evaluar las acciones de gestión. No solo debe adoptarse una decisión sobre qué criterios deben utilizarse, sino que también debe decidirse qué «peso» (o nivel de importancia) asignar a los distintos criterios seleccionados. De nuevo, cabe destacar que las decisiones sobre los criterios y su peso pueden cambiar, en los puntos de vista de los grupos de interés, durante la planificación.

TAREA 3. DESARROLLAR EL PLAN DE ZONIFICACIÓN

Aunque muchos planes marinos no tienen un plan de zonificación y normativa, a menudo estos constituyen la principal acción de gestión utilizada para poner en marcha planes de gestión espacial marina integrales. Si bien la zonificación es uno de los elementos centrales de la PEM, en contra de la percepción pública, se trata de conceptos muy diferentes (véase Agardy 2010 y la distinción entre PEM integral y Zonificación en Conceptos y terminología en este sitio web). El cuadro a continuación identifica los fines de un plan de zonificación. Los planes de gestión suelen incluir un plan de zonificación (véase, por ejemplo, el Plan hídrico nacional de los Países Bajos para el mar del Norte que incluye un plan de zonificación). Entre los elementos clave de un enfoque de zonificación en la PEM se incluyen

  • localización y diseño de zonas (áreas) en base a la topografía subyacente, oceanografía y distribución de comunidades bióticas;
  • diseño de sistemas de permisos, licencias y reglas de uso dentro de cada zona;
  • establecimiento de mecanismos de cumplimiento; y
  • creación de programas para supervisar, revisar y adaptar el sistema de zonificación.

DEFINICIÓN. Un plan de zonificación (mapa y regulación) es una acción de gestión que establece para qué propósitos puede utilizarse cada subzona o subzonas de la zona de gestión marina.


Al igual que con la mayoría del resto de pasos de esta guía, no existe un único tipo de zonificación que se adapte a todas las situaciones. La zonificación suele adoptar la forma de documento legal. No obstante, el formato de un plan de zonificación dependerá de su base legislativa y de los procedimientos de las agencias responsables de llevar a cabo el plan. Podría ser en forma de un plan municipal adoptado a nivel local o de un instrumento jurídico aprobado a nivel nacional, según lo requerido por la Autoridad del Parque Marino de la Gran Barrera de Coral de Australia.

¡RECUERDE!

El producto final de zonificación en una gran zona de gestión marina de usos múltiples será el resultado de un compromiso, acomodando una serie de necesidades, intereses y requisitos políticos. Al igual que sucede en la planificación integral, la zonificación no es una tarea sencilla.

Objeto del plan de zonificación

  • Ofrecer protección a hábitats, ecosistemas y procesos ecológicos de importancia biológica y ecológica;
  • Separar actividades humanas en conflicto o combinar actividades humanas compatibles;
  • Proteger los valores naturales de la zona de gestión marina, permitiendo al mismo tiempo un uso humano razonable de la zona;
  • Asignar usos humanos razonables a cada zona minimizando al mismo tiempo los efectos de dichos usos humanos entre sí y en la naturaleza; y
  • Preservar ciertas áreas dentro de la zona marina gestionada en su estado natural sin alteraciones humanas, salvo para fines científicos o educativos.

Los planes de zonificación del Parque Marino de la Gran Barrera de Coral vienen obligados por ley a establecer con qué fines pueden utilizarse o accederse a las distintas zonas del parque, es decir, cada zona tiene un objetivo específico. Permiten actividades razonables, como el turismo, la pesca, la navegación, el buceo y la investigación en áreas específicas, pero también separan los usos conflictivos según las diferentes zonas y establecen la idoneidad de distintas actividades extractivas. Un enfoque de zonificación de múltiples usos ofrece un alto nivel de protección de áreas específicas al tiempo que permite la continuidad de una variedad de usos razonables, incluidas ciertas actividades extractivas, en otras zonas del parque. Muchos aspectos de la zonificación de la Gran Barrera de Coral de Australia, como permitir, pero separar, los usos en conflicto, han demostrado ser muy efectivos. Sin embargo, la experiencia también ha demostrado que algunas características de la zonificación deben perfeccionarse; lo que funciona en la Gran Barrera de Coral de Australia puede no funcionar necesariamente en otro lugar y quizás deba modificarse.

A continuación se analizan propuestas innovadoras para zonificar espacios marinos verticalmente, así como sobre la cuarta dimensión (el tiempo) y sus implicaciones en la zonificación marina.

La tercera dimensión: zonificación vertical

En el medio marino tridimensional, algunas entidades de gestión han introducido la «zonificación vertical», por ejemplo, distintos reglamentos para la columna de agua frente a los aplicables al lecho marino. Si bien puede tratarse de una forma de conseguir una mayor protección bentónica al tiempo que se permite la pesca pelágica, plantea retos con respecto a su aplicación; además, la zonificación vertical no es se muestra fácilmente en las bases de datos bidimensionales existentes ni en los mapas.

Y lo que es más importante, es posible que no se conozcan bien los vínculos entre los sistemas bentónicos y pelágicos y las especies, por lo que la explotación de la pesca superficial o a profundidad media puede tener efectos ecológicos desconocidos en las comunidades bentónicas subyacentes.] La zonificación vertical también puede ser adecuada en aquellos casos en los que, por ejemplo, ciertas especies bentónicas o hábitats requieren una protección absoluta mientras persisten las actividades de transporte o usos recreativos dentro o cerca de la superficie de la columna de agua. Para aplicar adecuadamente la zonificación vertical, es fundamental comprender cuándo y dónde se producen interacciones entre las comunidades bentónicas y pelágicas.

La NOAA ha elaborado directrices preliminares sobre los límites de la zonificación vertical, que incluyen:

  • Por lo general, no es procede considerar la zonificación vertical en zonas de desove, ya que se trata de zonas en las que las especies pelágicas se congregan en grandes cantidades de una manera previsible en términos de espacio y tiempo;
  • Normalmente, no es adecuado considerar la zonificación vertical en zonas de ecosistemas de arrecife de coral y de arrecife de aguas someras con una profundidad inferior a los 50-100 metros, ya que a estas profundidades poco profundas hay poca separación entre los sistemas bentónico y pelágico ;
  • Las zonas más allá del borde de la plataforma continental suelen ser adecuadas para la zonificación vertical, ya que las profundidades suelen superar los 100 metros; y
  • Por lo general, no procede considerar la zonificación vertical alrededor de atolones o montes marinos poco profundos.

La cuarta dimensión: zonificación temporal

Algunas zonas marinas, como las zonas de desove o las rutas migratorias pelágicas, son de vital importancia y las especies afectadas son extremadamente vulnerables en ciertos momentos específicos y predecibles del año, mientras que el resto del año no necesitan más gestión que la de sus zonas circundantes. El coto de bacalao del mar de Irlanda, por ejemplo, ha sido diseñado para conservar los caladeros de bacalao en el mar de Irlanda restringiendo las actividades pesqueras durante el período de desove.

La Unión Europea ha alentado el establecimiento de estos «cotos» de conservación en los que se realizan controles estacionales, a tiempo completo, temporales o permanentes sobre los métodos de pesca y/o acceso. La zonificación temporal podría prohibir el acceso a visitantes o la pesca comercial cerca de una determinada zona de desove de pescado, colonia de aves marinas o zona de apareamiento de ballenas durante la época de desove, pero permitirlo durante otros períodos menos críticos. Dependiendo de los factores implicados, el periodo de tiempo puede ser a largo plazo, estacional, cíclico o incluso diurno.

Más recientemente, los efectos del cambio climático, incluidos los cambios espaciales y temporales de los ecosistemas, las poblaciones y los hábitats marinos, han planteado dudas sobre la viabilidad a largo plazo de fronteras fijas en las zonas marinas protegidas.

TAREA 4. EVALUAR EL PLAN DE GESTIÓN ESPACIAL

La mayoría de los países, especialmente Europa Occidental, requieren actualmente una Evaluación Medioambiental Estratégica (EAE) o, en Estados Unidos, una Declaración de Impacto Ambiental Programática (DIAP) de planes de gestión integrales y programas de inversión pública. La Directiva europea (2001/42/CE) relativa a la evaluación de los efectos de determinados planes y programas en el medio ambientes, por ejemplo, requiere que se realice una evaluación ambiental de determinados planes y programas a varios niveles (nacional, regional y local) que puedan tener efectos significativos en el medio ambiente. Canadá, partes de Estados Unidos y Nueva Zelanda también requieren una EAE.

Se llevó a cabo una evaluación medioambiental, con arreglo a la Directiva de la Unión Europea (UE) sobre la EAE, en relación con el establecimiento del Plan Espacial para el mar del Norte y el mar Báltico en Alemania. Su objetivo era ofrecer un alto nivel de protección del medio ambiente y contribuir a la integración de las consideraciones medioambientales en la preparación y adopción de planes y programas con vistas a promover el desarrollo sostenible. El informe medioambiental se centró en la descripción y evaluación de los impactos sustanciales en el medio marino asociados a la puesta en marcha del plan espacial marino, tomando como base la descripción y evaluación existentes del estado del medio marino.

Al mismo tiempo, se describen acciones de gestión para prevenir, reducir o compensar al máximo cualquier impacto importante en el medio marino. Además de explicar brevemente los motivos para elegir las alternativas analizadas, el informe enumeraba las medidas previstas para hacer un seguimiento de los supuestos efectos sustanciales de un plan espacial marino, así como los resultados de las evaluaciones de compatibilidad de las zonas Natura 2000 y las reservas de aves. Las conclusiones de la EAE sobre la importancia de las zonas individuales de interés para la conservación se han tenido en cuenta a la hora de decidir acerca de la designación de zonas para usos particulares, especialmente en la producción de energía eólica marina. La evaluación del plan de gestión espacial debería incluir asimismo una evaluación de los efectos acumulativos.

TAREA 5. APROBAR EL PLAN DE GESTIÓN ESPACIAL

La tarea final de esta fase de planificación es aprobar el plan de gestión espacial mediante un proceso de adopción formal, una tarea que variará en función del contexto de gestión. Por ejemplo, los requisitos del calendario político para las audiencias públicas del plan variarán de un lugar a otro. Cualquier nueva legislación necesaria para ejecutar el plan puede llevar, como mínimo, uno o dos años. Sin embargo, la tarea normalmente implicará como mínimo las siguientes consideraciones que pueden llevar mucho tiempo:

  • adopción formal del plan de gestión espacial, sus metas y sus objetivos, reglamentos y medidas (incluyendo planes de zonifi cación y reglamentos);
  • aprobar cualquier cambio nuevo en los límites de gestión, si procede;
  • establecer cualquier nuevo mecanismo institucional, por ejemplo, un consejo coordinador interinstitucional u organismos coordinadores intersectoriales, si se propone;
  • aprobar cualquier cambio organizativo o de contratación de personal, si fuera necesario; y
  • aprobar la asignación de nuevos fondos para implantar, supervisar y evaluar el plan espacial marino, si se propone.

¡RECUERDE!

  • Debido al contexto dinámico de la PEM, el foco del proceso de planificación debe ser «planificar» más que en producir un «plan». Es necesaria una planificación continua;
  • Los responsables de planificación deben tener en cuenta en todo momento que su función es generar información para los responsables de la toma de decisiones, no tomar decisiones;
  • No se logrará establecer y mantener una planificación continua para la gestión espacial marina a menos que todos los grupos de interés, incluidos los responsables de la toma de decisiones, los políticos, los gestores de recursos, los burócratas y el público en general sean conscientes de los beneficios netos de la planificación; y
  • La planificación sin puesta en marcha es estéril; la puesta en marcha sin planificación es una garantía de fracaso.

Reuniendo todos los elementos en los Países Bajos

La revisión del plan de gestión de la parte del mar del Norte de los Países Bajos se llevó a cabo en tres fases: preplanificación, análisis y planificación final. Durante la fase de preplanificación, en el marco de talleres el equipo de proyecto analizó con representantes de los principales grupos de interés de cada subzona (6 subzonas en total) cada uno de sus intereses en esa zona y qué conflictos u oportunidades podrían surgir de ese interés y aprobación. En estas sesiones se utilizaron diferentes estimaciones de futuro, elaboradas exhaustivamente tanto por el equipo del proyecto como por los grupos de interés.

Tras el primer taller, se celebraron sesiones de expertos analíticos más específicas para seguir debatiendo los posibles conflictos y oportunidades identificados. Los resultados de estas sesiones de expertos se reportaron unos meses más tarde en otro taller de planificación en el que se debatieron los planes propuestos, así como temas como una red de zonas y pesca protegidas, el marco de evaluación y un posible margen para experimentos. Entretanto, se mantuvo informados a todos los representantes de los grupos de interés acerca del proceso y sus pasos, y se les invitó a presentar consultas adicionales a través de reuniones consultivas, un sitio web y boletines informativos

Fuente: Leo de Vrees, comunicación personal.

Buenas prácticas para desarrollar un plan de gestión espacial marina

El principal resultado de la PEM es un plan de gestión espacial marina—un documento exhaustivo, integral y estratégico que proporciona el marco y la dirección de las decisiones relacionadas con acciones de gestión específicas adoptadas para alcanzar objetivos específicos. Deberá identificar cuándo, dónde y cómo ciertas acciones de gestión específicas conseguirán los resultados deseados, especialmente la visión espacial marina preferida. El plan de gestión reúne los resultados de los pasos anteriores (principios, metas, objetivos, indicadores) en una hoja de ruta de «¿cómo llegamos allí?», donde «allí» es la visión espacial deseada.

A mediados de 2018, aproximadamente 22 países cuentan con un plan de gestión marítima a nivel nacional o regional—ocho de ellos son países de la Unión Europea. En algunos casos en los que los países han adoptado un enfoque regional respecto de la PEM, se ha llevado a cabo más de un plan, por ejemplo, China ha realizado 11 planes provinciales y municipales que cubren su mar territorial y un plan nacional, Australia ha llevado a cabo cinco planes para sus biorregiones y un conocido plan de zonificación para su Gran Barrera de Coral, Coastal First Nations ha efectuado cuatro planes para la costa oeste de la Columbia Británica en Canadá, Noruega ha realizado los planes de gestión para el mar de Barents, el mar de Noruega y el mar del Norte, Alemania ha realizado dos planes para sus EEZ en el mar del Norte y en el mar Báltico, y así hasta llegar a más de 60 planes, 11 de ellos a escala nacional. La mayoría de los planes realizados pueden consultarse en la sección Documentos clave de la PEM de este sitio web. No todos se han llevado a la práctica.

Entre los planes que cuentan con la mayor parte de los elementos de buenas prácticas referidos a la preparación y culminación de un plan de gestión espacial marina se incluyen los Países Bajos (2005, 2009, 2014), Bélgica (2014) y Noruega para el mar de Barents (2006, 2011, 2015), el mar de Noruega (2009, 2017) y el mar del Norte (2013), todos ellos disponibles en la sección Documentos clave de la PEM.

Referencias útiles:

Se han publicado numerosos ejemplos excelentes de planes espaciales marinos: Visite Documentos clave de la PEM en este sitio web.